jueves, 31 de diciembre de 2015

El costoso camino de olvidarte



El costoso camino de olvidarte,
extenso, lúgubre y solitario,
dificultoso igual que mi intento por alejarte

Cuando la noche cae el camino se torna oscuro
y me topó con espinas que se clavan bajo mi piel,
monstruos desconocidos saltando desde los matorrales
y una soledad atacando mi corazón...

Así es el camino para olvidarte.


Quien me conoce sabe que no se me es fácil,
aunque lleve a cuestas el titulo de la valentía,
a veces se enmarca en un marco precioso y deslumbrante,
que acaba por engañarnos a todos,
ya que se reduce en polvo y vuelvo a cubrirme con mis sabanas,
temiendo a lo desconocido,
 y hasta a lo que conozco perfectamente,
a la llegada de temerte y temblar de miedo,
 sudando, porque no dejas de perseguirme.

Ahora te contaré mi secreto,
podré sentarme a escribir toda la madrugada
con mi taza de café espumante y llena,
podré sonreírle a cada grano que conforma esta misma
y podré llenar mis pulmones con el aroma de la lluvia,
pero cuando ya nada me llena y solo estoy yo,
desespero porque no te olvido
y extraño tus besos.

Cuando la brisa sopla en mi cara
la recuerdo danzando sobre tu cabello
y cuando el sol ilumina ojos ajenos
recuerdo los tuyos ya que solo reflejándome en ti me sentía hermosa.

Es difícil narrar cuanto he perdido por ganarte,
he dejado la comodidad por arriesgarme en la tormenta,
pero cuando te enamoras del caos no hay nada que te frene,
es difícil explicar el lecho de hojas que me había armado en tu ausencia
quizás se haya secado dejando un rincón sombrío,
cuando te enamoras de las rocas su filo es satisfactorio,
o quizás el tiempo que dure sin mojarme en la tormenta
o el tiempo que dure no rasparme con la empedrada.


Vuelan las palabras,
decido cambiar de página,
pero por algún extraño motivo se repite siempre el mismo capitulo,
como si fuera un error de imprenta,
como si no hubiera nada más,
las letras se atascan en cada hoja,
la tinta interminable no dice nada más.

Entonces decido seguir avanzando,
derramando lágrimas en cada paso,
costeando obstáculos,
esperanzándome con que podré olvidarte,
pero cuesta arriba el sol golpea más fuerte,
agota mis esfuerzos mientras deshidrata mis esperanzas
y tristemente ni siquiera mis hojas calman mi llanto.


no quiero seguir con este episodio incompleto e interminable,
aunque a veces sienta que mi amor por el caos me mantiene estable.



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