siento que debo escapar pero no sé cómo,
aún no he aprendido a volar,
tengo los pies clavados sobre la tierra
y la cabeza soñando por encima de las nubes.
Amo la tintura rojiza de las nubes por la tarde
en lo más alto del cielo, cambia, se tiñe, vuelve a cambiar...
Hasta el cielo que es tan hermoso cambia
¿Querrá decirme algo con esto?
anhelo acariciar las nubes con los dedos,
llenar mi interior con la maravilla del cielo,

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