viernes, 2 de octubre de 2015
Advertencia
Era un sábado de tarde,
caminaba decidida a mi perdición
aunque yo no lo sabía.
sin pensar en el corolario de mis acciones,
y con la inocenca de un niño me dirigí a cometer tan atroz crimen,
iba empuñando el cuchillo dando un largo paso junto a cada latido,
allí te encontré desorientada en tu existencia
llenando vacios internos con tu listado de pecados,
pronto retomaste el rumbo y decidida me miraste,
como si toda tu desorientación encontrara a su objetivo.
Yo llevaba el cuchillo en la mano,
no lo miraste y con seguridad me tocaste,
fueron idas y venidas desde allí,
relojes marchitos que volvían a florecer...
volvían a marchitar,
jamás terminaba.
El reloj no solo se marchitó,
se redujo a nada, se esfumó
y tu lista de pecados acabó
marchándote completaste el último objetivo
'romper un corazón'
clavé el cuchillo en mi dolor
y ante tu huida terminé mi crimen atroz.
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