sábado, 25 de julio de 2015

Mi mente

Siempre  será mi culpa,
feroces voces rondaban sobre caminos oscuros,
limitadas en la extensión de mi mente,
no corras que no hay escape
no podrás liberarte esta vez
los focos se apagaron
y todo se vuelve tenebrosamente lúgubre
como un tesoro guardado por siglos.

Ahora no corras que no hay escape,
busca en cada rincón un hueco de luz,
pero todos son barrotes ahora,
viejos barrotes oxidados
que emergen de sueños oscuros
agonizantes pesadillas  que solían agobiarme,
quedé encerradas en ellas una vez más
recorriendo caminos ya explorados
observando lo tenebroso de este paisaje.

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