Contaré solo esta vez
como vivir
por la costumbre de respirar,
con ojos vendados
caminando sin soñar a donde
solo por la costumbre de hacerlo
y es como si el dolor no afectara
por la costumbre de recibirlo.
Caminamos con el alma apagada
porque estamos cansados de hacerlo,
nuestra rutina es respirar,
estamos vacíos.
No apreciamos las pequeñas cosas
pequeñísimos momentos
que nos hacen sentir vivos
seguimos porque no conocemos otra cosa.
¿Quieres encontrar conmigo el motivo de seguir?
te puedo mostrar las maravillas
de la soledad
el aroma de una lluvia reciente
la llovizna en nuestro rostro,
eso nos hace sentir vivos.
El verdadero mundo
comienza con nosotros
exijo una revolución mental
cambiemos la costumbre de vivir
por las ganas de vivir.
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